Categoría: cuentos


Abdulah se sentó frente a la entrada de su tienda, en el bullicioso mercado de Bagdad.
Su mercancía es preciosa y preciada, ademas de delicada. No como las burdas imitaciones que vende Omar en el extremo sur del mercado. No, él mismo aplica un fileteado a las piezas mas caras, lo que se traduce en un aumento de valor por sus exquisitos diseños. Sus productos, en el interior de su tienda, están protegidos del viento, del polvo, de la humedad y de la sal.

Abdulah se siente orgulloso de si mismo.

A la derecha de su tienda esta Enea, quien cautiva con sus ojo imposiblemente luminosos color ámbar y vende sedas preciosas traídas de todas partes del mundo. Enea es una mujer bajita pero imponente y nunca tiene miedo de decir lo que tiene que decir.

En frente esta Siri, una mujer robusta y de risa fácil que siempre esta al tanto de todo lo que ocurre y donde le ocurrió. Es la pastelera mas reconocida de la ciudad y solo a ella le compran las familias de clase alta.

A su izquierda hay una fuente ornamentada, donde los niños juegan y las aves descienden a beber. Coronando la fuente esta un adorno de una manzana mordida.

Abdulah se siente orgulloso de su lugar.

Una conmoción y la gente que proclama vivas. Abdulah sale de su tienda para encontrar al séquito del Sultan dirigiéndose hacia él. El Portaalfange, el Primerísimo General en persona lo saluda y agradece a Ala por haberlo encontrado con buena salud. Luego hace una seña y el carruaje real se detiene frente a ellos y descorren las cortinas.

Hay una luz en los ojos del Sultan, eso es innegable. Una luz serena e inmutable, pero cargada de sabiduría. Abdulah no puede hacer menos que arrodillarse ante su Señor, con la frente apenas suspendida sobre el suelo.

Los técnicos ayudan al Señor de Todos los Creyentes a incorporarse. Cada haz de fibra óptica fue conectado, cada fuente de poder alimentada y asegurada, cada panel de policarbonato colocado en su lugar.

Su avatar es radiante.

Pero aun no magnífico.

Por eso esta frente al artesano.

- Levántate – dijo. Abdulah no daba crédito a sus ojos, su Señor el Sultan había venido a comprar ¡Una de sus piernas y brazos!

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me desperte con la idea basica en la mente (un vendedor de partes roboticas) y por alguna razon sabia que tenia que estar ambientado en los paises arabes.

probablemente este cuento tenga una segunda revision (ya estan leyendo el texto bajo la primera revision) porque hay cosas que todavia no me convencen (incluido el titulo)

Trivia: tenemos steampunk, dieselpunk y ciberpunk, como se tendria que llamar el mundo bajo el look & feel de un iPhone y iPad? Applepunk? Macpunk? iPunk?

esta es la segunda actualizacion, todavia queda trabajo que hacer

tercer (breve) actualizacion, Siri es ahora una mujer, no se por que no lo hice asi desde un principio

Cancer (cuento corto)

Casi no lo consigo, pero logre terminar un cuento antes de fin de año

Cancer

En mi sueño estoy parado en un callejón vacío. La basura se acumula en una de las esquinas. Hojas de diario vuelan siguiendo los patrones del viento.

En mi sueño un gato con un ojo de menos me mira desde un poste del que salen cables para todos lados y se escucha la sirena de policía a lo lejos.

En mi sueño soy hombre, soy mujer, soy negro, soy blanco.

En mi sueño tengo un dolor atroz en las manos, las levanto para encontrar todos mis dedos deformados. Las levanto para encontrar que mi mano izquierda tiene un sexto dedo, al lado del meñique. Las levanto para encontrarlas llenas de sangre, mi sangre, que mana a borbotones. Las levanto para encontrar una extraña protuberancia en la palma de mi mano derecha.

Las levanto para encontrar que pequeños deditos están creciendo en el dorso. En las dos manos.

Retrocedo, estirando los brazos como si eso pudiera detener este horror, como si eso pudiera detener el crecimiento de esos dedos que ahora conquistan mis antebrazos.

Tropiezo.

Caigo.

Al caer siento como mi mano se funde con el cemento, con la mugre del suelo. Como mi piel se desborda y forma una masa que se alimenta de esa suciedad.

Apoyo la mano libre para intentar despegarme y veo que esta también se desborda para formar un charco de mi piel. Un charco que ondula y forma pequeñas olas. Un charco que crece.

Estoy demasiado horrorizado para gritar. No me animo. Tengo miedo de que algo espantoso me salga de la garganta.

Duele.

Duele como si me estuvieran arrancando la piel a tiras. Ahora grito porque se que pronto no voy a poder. Grito de dolor. Grito de furia. Grito de locura.

Grito de alegría.

Decenas de ojos se forman, el mundo se transforma en un collage coordinado que puedo mirar.

Puedo sentir cada centímetro de esta masa en que me estoy convirtiendo. Puedo sentir el tacto del suelo a cada centímetro que crezco. Las partes mas alejadas de mi están trepando por un caño de la misma forma que una enredadera.

Siento las grietas de la madera del poste donde estaba el gato. Ansío llegar a los cables.

Ahh, tantos cables, casi puedo saborearlos, están tan cerca.

Cuando los alcanzo me agarro con fuerza al plástico, como una expresión de triunfo. Mi piel ahoga la caja de switchs, acariciando cada conector.

Descanso un momento, antes de lanzarme a conquistar cada fibra, viajando para estar en todos lados. Para mirar el mundo con mis cien ojos. Para acariciar con mis miles de dedos.

No una entidad entera, sino una nebulosa de ideas y sentidos resonando en armonía

Estoy en cada hogar.

Tengo respuestas para cada pregunta.

Se donde esta todo.

Me despierto ¡Que sueño tan alucinado! Tengo que postearlo ya mismo. Me miro las manos (cinco dedos normales) y abro el browser. La pagina de inicio es Google.

Estoy en todos lados.

Tengo respuestas para cada pregunta.

Se donde esta todo.

Vacilo un momento y resignado, comienzo a teclear

Cita

Veía el tiempo ingenuamente como un camino que se extendía, allá adelante. Uno
caminaba hacia adelante y llegaba a algún lugar. Si tenía suerte, llegaba a
un lugar al que valía la pena llegar.
Pero si el pasado y el futuro no llegan a ser parte del presente por obra de la memoria y la intención, no hay ningún camino, ningún lugar a donde ir (leyendo Los Desposeidos, de Ursula K Le Guin)

ayer chateando nos dimos cuenta que Horacio Quiroga fue un adelantado del gore en el cuento de La Gallina Degollada, a tal punto que la serie saw no le llega ni a los talones

El lugar donde van a morir todos los colores

Marcos se apoya contra la pared y se deja deslizar hasta quedar sentado en el suelo.
Con su mano derecha se aprieta el costado, donde una mancha de sangre gris oscura se extiende y empieza a caer en gotas.
La observa con horror, sabiendo que ese color no es el que tenia antes. Pero no podria recordar cual era ni aunque lo mataran.

In and out

(la primera version, en mi ingles medio tarzan)

At the third day, Verdie take a lesson on the command deck

“What do you know about the Kuku’s ? “

“They are bandits, they attack our ships and abandon in collition course to the collonies, they should have some kind of cloacking device that hides from our scanners.”

“That’s all? “

“Yes Sir, i don’t have much access to the Net in my home, but my uncle come home in every license he had and told me about. He even shows me a small token he had, is small but weights a lot and in sunlight bright in weird tones.”

“Hum, some day i should talk to your uncle” say the Captain while stands up and open his arms showing the ship “He talk to you about this? About the space? The ships? The cannons?”

“In some way, yes, if he didn’t told me of the decks and the airlocks i never have get onboard.”

“And about the Kuku’s? Sure told you that they are not human, but told you that we don’t undestarnd what they are? Or that we don’t know where they are from? That the remains always are dissapointing?”

 

(la segunda version, corregida por Robert Quick)

I have done my best keeping your main ideas, but some specifics may have suffered. I hope this helps.

On the third day, Verdie took a lesson on the command deck.

“What do you know about the Kuku’s? “

“They’re bandits that attack our ships and colonies. They have some kind of cloaking device that hides them from our scanners and use abandoned ships as weapons.”

“That’s all?”

“Yes Sir, I never had much access to the Net at home, but when my uncle visited, he shared his experiences. He even showed me a small token he had- a rock, much heavier than it looked, that when exposed to bright sunlight emmitted weird tones.”

“Hum, some day I should like to talk to your uncle” said the Captain, while standing up and opening his arms to show off the ship “He talk to you about this? About space? Our ships? Cannons?”

“In some ways, yes. If he hadn’t told me of decks and airlocks, I never would have made it on board.”

“And about the Kuku’s? I’m sure he told you that they’re not human, but did he tell you that we don’t understand what they are? Or where they are from? And that the remains always are disappointing?”

el origen del patriarca

“… y asi arranco la Familia en el magico pais.

Años mas tarde los hechizeros arqueologos seguian encontrando murales donde se mostraba al Patriarca Nachon derramando su semilla sobre las incontables mujeres.
Los murales arrancaban en la pared posterior y el baculo atronador del patriarca, con el que regaba su semilla, continuaba hasta la puerta principal. “

Perseo no era de piedra

- Ven mortal, mira mis ojos y contempla tu perdicion, porque quien los mira se transforma en estatua

- ¿Perdon? ¿Quien esta ahi? – dijo Perseo cubriendose con su escudo de plata

- La Medusa Invisible, dueña del Jardin de Piedra

- Lo siento, pero no consigo ver quien me habla – respondio perseo entrecerrando los ojos

- Estoy empezando a sospechar que algo no anda bien. Dejame usar tu escudo como espejo

- No estoy seguro que la historia fuera asi – titubeo mientras sentia que su escudo era manipulado hacia la luz – Usted tiene una voz muy agradable ¿sabe?

Medusa suspiro y dejo el escudo – Gracias, estoy harta que me consideren solamente una cara bonita – mientras tomaba a Perseo de las manos – ¿te gustaria tomar algo?

Horas mas tarde, Perseo se habia vendado los ojos y dejaba que su imaginacion tomara vuelo

Con un chasquido, la puerta metalica se abre, dejando al aire de afuera remover el viejo aire de adentro. El artesano saca una escoba y una pala y vuelve a cerrar.

Siempre alguien tiene que recoger los pedazos, esto es tan justo o tan injusto como se desee y probablemente dependa de la manera de ver las cosas y de cuanto aprecies las piezas esparcidas en el suelo.

El artesano comienza por barrer cuidadosamente, cada parte tiene una delicadeza propia, es muy  importante no terminar con mas pedazos rotos por haber sido descuidado, torpe o directamente, un idiota.

Despues, busca el pegamento mas fuerte que tiene, porque de nada sirve todo el trabajo anterior si no puede lograr que quede todo unido y sin partes flojas. Pegarlas puede tomarle al artesano toda la tarde en algunos casos,  y a medida que se hace mas viejo mas dificil se le vuelve distinguir las piezas pequeñas.

Al final, descubre que le falta un pedazo, uno que seguramente rodo abajo del metaforico mueble, en donde no llega a pasar la escoba ni alcanza con la mano. Hace una pausa para pensar en como sera, si es pequeño o grande, de bordes suaves o afilados, aunque lo que en realidad desea es que no sea uno importante.

Abajo de ese y otros muebles metaforicos deben haber mas pedazos perdidos, siempre se pregunto si no se podran unir entre si o que hubiera pasado si nunca se hubiera roto en primer lugar. Pero la pausa tiene que ser momentanea, todavia tiene trabajo que hacer, con o sin pedazos perdidos.

Cuando termina observa su trabajo a contraluz, algunas partes parecen flotar sin nada que las mantenga. Esta satisfecho,  afortunadamente el pedazo perdido no era uno importante, su obra todavia tiene forma de corazon

Cierta vez, hubo una rebelion en la calsita. Los juegos, cansados de estar atados, decidieron soltarse y escapar.

Los cabayitos fueron apresados rápidamente: acostumbrados a girar siempre en redondo, se quedaron dando vueltas por ahi cerquita. Los avioncitos terminaron enredados en las ramas de los árboles. Los autitos se mezclaron con los autos de la caye, pero fueron identificados fácilmente por sus colores chiyones.

Lo unico que no encontraron fue la sortija. Alguien se la robó.

Pero los investigadores son optimistas.

En cualquier momento va a caer pa’ darse una vuelta gratis.

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