general

La tormenta me lavo los pies

Estoy de nuevo cerca de mar
Es como un amigo muy querido, un brazo extra o una frutilla en el postre.

De nuevo estoy con el aire humedo y el olor de la sal, los chillidos de las gaviotas y el viento fresco.
Los recuerdos se amontonan a cada latido de mi corazon.
Las ranas amaestradas de mi vieja, de piel color esmeralda, que croan en agradecimiento cuando riega las plantas.
Mi viejo y nuestros torneos de billar, que no consigo ganar todavia (y nunca, a menos que me ponga a practicar mas seguido).

Al mediodia fui a caminar a la playa, las olas me lamian los pies y el sol me resecaba la piel. Caminando despacio, escuchando el ruido blanco que hacen las olas al romper.

Hace cinco minutos dejo de llover, una tormenta de verano, fugaz como un bostezo, senti la necesidad de dejar que la lluvia me empapara.
Ahora estoy todo mojado, existe una manera de relajarse mientras las gotas caen sobre la cabeza, aniñarse por un momento y bailar con los pies descalzos.

Secarme los pies en los diarios que estaban puestos para que se seque las cosas recien pintadas, buscar la camara y sacar un par de fotos.

Mi sobrino jugando con un telefono roto, dice que es el control remoto de su camioncito, cuando el viento lo empuja se rie a carcajadas y me pregunto si sabe que es el viento o si realmente cree que apretar los botones lo hace andar.

Le pega una patada al camion al grito de “¡movete!”

Siento raro el volver a ser hijo.
Y mi viejo que puso musica de gaitas.

Anuncios
Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s